miércoles, 18 de diciembre de 2013

Kaixo!

La semana pasada, me encantó leer el post del gran triatleta Raul Amatriain, realizando una entrevista a su entrenador Gorka Blasco. Ultimamente, al no saber que escribir en el blog, me he lanzado a copiarle, ya lo siento Raul, es que me pareció cojonudo.

Yo os traigo a un fenómeno fuera del mundo del triatlón, así os doy un pequeño descanso de mis historias y lloriqueos.
Le conocí muy lejos de aquí, nada menos que en Australia hace más de tres años, en el 2010, en el Gure Txoko (euskal etxea) de Sydney. Desde entonces, y sobre todo, desde que compartimos cama mi novia él y los tres, acabando yo abrazado a él,  la relación ha ido sobre ruedas.

Es el que me llevó a la Dolomitenmann, pero sobre todo, el que me ha hecho ver el deporte de una forma diferente. Pocas personas conozco que el deporte les aporte más de lo que a él le aporta el kayak, con todos ustedes:

Como breve introducción, Mikel ha sido campeón de  España juvenil en slalom en el 2004 y 3º en la absoluta años mas tarde. En kayak extremo (especialidad que practica en la actualidad) llegó a ser finalista del campeonato de mundo en el 2010 y 2012.

¿Se me olvida algo Mikel?
Jaja, sí en el slalom esas son los dos resultados que más destacaría, junto con varios podios en Copas de España. También estuve en la selección nacional en las categorías juvenil y sub23.
A los 23 años dejé el slalom a un lado y me centré más en el kayak extremo, donde también he conseguido hacer varias finales en copas del mundo y he quedado un par de veces entre los 20 primeros clasificados en el ranking mundial.

¿Por qué te lanzaste al kayak extremo?
El kayak extremo fue una vía de escape para mí. Estaba cansado de hacer siempre lo mismo, los mismos entrenamientos y competiciones en los mismos lugares, la misma gente, la misma rutina y sentía que necesitaba un cambio. Había viajado mucho hasta entonces pero siempre íbamos a los mismos canales por Europa y cuando volvía de un país tenía la sensación de que no sabía nada de ese lugar de dónde acababa de regresar.
Tenía ganas de descubrir sitios nuevos y nuevas culturas, estar en contacto directo con la naturaleza, adentrarme en lugares vírgenes y salvajes y enfrentarme a nuevos desafíos.
Sentía que el slalom ya no me llenaba y encontré en el kayak extremo aquello que estaba buscando.
Además dicen que la adrenalina engancha, y he podido comprobar que eso tiene algo de cierto.

¿Qué te ha dado el kayak?
El kayak ha sido y es parte fundamental en mi vida y en los últimos años se ha convertido casi en el eje central de ella. El kayak me ha hecho vivir y disfrutar de experiencias que nunca hubiera imaginado vivir, me ha llevado a lugares que jamás hubiera imaginado que iba a visitar y me ha ayudado a conocer a gente extraordinaria que de otra manera nunca hubiera conocido.
En definitiva me ha permitido vivir una vida diferente a la que en principio me hubiera tocado teniendo en cuenta el entorno en el que vivo, y me siento muy afortunado por ello.

¿Qué te ha quitado? (si es que te ha quitado algo)
Está claro que dedicarle tanto tiempo a una cosa te hace dejar otras de lado. Pero la vida es una sucesión de decisiones que tomas, y cuando tomas el camino B siempre te pierdes lo que te hubiera dado el A. Al final lo importante es estar contento con lo que tienes y si no lo estás hacer algo para cambiarlo.
Yo por mi parte intento mantener el equilibrio entre todo, me explico, el deporte no puede serlo todo en la vida, hay otras cosas como los estudios, el trabajo, los amigos... y lo importante para mí es tener un equilibrio entre todo. No es fácil, pero eso es lo que permita muchas veces que no pierdas el rumbo.

Yo he tenido la oportunidad de conocer a varios piragüistas de tu entorno, y es envidiable la relación de amistad que tenéis entre vosotros, ¿es con todo igual?
Nuestra pasión nos ha unido mucho la verdad. Y no es la pasión por el deporte, es la pasión por nuestra manera de vivir. Siento que mis amigos y yo, y mucha gente que he conocido  en nuestro mundillo compartimos valores muy parecidos, somos gente que amamos el deporte, la naturaleza, la aventura, el compañerismo, el compartir, el ayudar... no sé, es difícil de explicarlo bien, si no lo has vivido. Pero no es solo con los piragüistas, es con toda la gente que tiene una manera de entender la vida parecida a la nuestra. contigo también lo siento.
Además todas las aventuras que hemos vivido juntos nos han unido mucho, hemos pasado situaciones de mucho disfrute y alegría, pero también momentos tensos, peligrosos, en el que al final unos ponen su vida casi en mano de los otros, en los que hay que demostrar plena confianza en el grupo y es necesario conocerse bien. Esas cosas te pueden separar o te pueden unir de por vida. Yo tengo la suerte de tener un grupo de amigos y compañeros de kayak muy bueno, muy unido, en el que nos entendemos muy bien y que nos compaginamos perfectamente. Todo un lujo. Al final esas amistades son las que nos hacen disfrutar más plenamente de nuestra pasión, sin eso hace tiempo que lo hubiera dejado.

Cuéntanos un poco de los lugares que has conocido gracias al kayak.
Mi deporte me ha permitido viajar mucho la verdad, pero espero que me lleve a muchos más sitios.
Antes, con el slalom, conocía sobre todo canales artificiales en ciudades por toda Europa. Después con el kayak extremo me lancé hacia los montes, alejado de las grandes urbes, hacia lugares más salvajes, únicos.
Los ríos son diferentes en todos los lugares del mundo. Sobre todo la geología, el clima y la orografía hacen que ningún río del mundo tenga nada que ver con otro en cuanto a las corrientes se refiere, pero si a esto le unimos la cultura, aun cambia más. Hay lugares en los que tienes que caminar durante horas e incluso cruzar glaciares para poder entrar en un río (Patagonia) otros en los que puedes hacer todos los apoyos en coche y puedes remar varios ríos en un solo día (Europa), lugares en los que puedes pasarte todo el día remando porque el sol no se va (Noruega), sitios en los que puedes comenzar remando en una espesa jungla y tras pasar por un desierto terminar en el mar (Nueva Zelanda), lugares en los que en todos los días no ves a una persona o sitios en los que cruzas grandes ciudades con edificios gigantes por el medio...
Por eso viajo, porque allí donde voy siempre encuentro algo nuevo.

¿Dónde se aprende más en la escuela de arquitectura (Mikel es Arquitecto Técnico) o en uno de estos viajes?
Son experiencias totalmente diferentes, pero para mí igual de importantes para una persona. Ya he dicho que para mí el equilibrio lo es todo, y esto es otro ejemplo más. Si te pasas la vida viajando al final te puedes acabar perdiendo en el camino, pero si no haces más que estudiar sabrás mucho de matemáticas pero sabrás poco de lo que es la vida y el mundo.
La mezcla de experiencias muy dispares son esenciales, en mi opinión. El viajar creo que me ha enseñado a convivir con la gente, a respetar, a adaptarme, a enfrentarme a mis miedos... y la universidad me ha enseñado los valores del esfuerzo, el sacrificio y a hacer muchas veces cosas que no me apetecían pero que había que hacerlos... además de algo de física y matemática claro.

El destino nos hizo encontrarnos en Australia, si no pensaría que eres un flipado que sólo anda en kayak cuando salen olas en la concha. ¿Qué me contestarías a eso?
Lo primero que me alegro muchísimo de que el destino me brindara la suerte de haberte conocido. Ves, manda narices, vivimos a pocos kilómetros y seguramente si no hubiéramos ido a Australia nunca nos hubiéramos conocido, y hubiera perdido la oportunidad de conocer a un gran amigo.
Es verdad que la gente sabe poco o nada del kayak. Se piensa que somos unos domingueros que paseamos por La Concha de vez en cuando y poco más. Es verdad que poco a poco estamos consiguiendo que eso cambie. La medalla olímpica de Maialen ha contribuido bastante a ello y nuestra presencia cada vez más continua en los medios de comunicación también está ayudando. Está claro que eso es algo en el que nosotros tenemos que trabajar más y en el que nos queda un largo camino. El kayak es un deporte muy amplio, que se puede practicar en todos los sitios en los que haya agua, a cualquier edad y que cada vez tiene más practicantes. El kayak no es solo competición, de hecho la competición es una minoría en nuestro deporte. El kayak te permite llegar a lugares que de otra manera no podrías conocer y además no hace falta ser un profesional para ello, cualquiera puede. Creo que la gente no lo practica por desconocimiento del mismo, pero estoy convencido de que si lo probaran, muchos se engancharían.
Pero como en todo deporte, si quieres ser profesional exige de entrenamiento diario y mucho esfuerzo. Está claro que no salimos a remar solo cuando hay olas, aunque sí que es verdad que cuando hay olas salimos con más ganas!

Australia, Argentina, Chile, Noruega, Nueva Zelanda… ¿cual repetirías primero?
Me es imposible responderte a eso. Volvería a todos, ya que cada uno tiene un encanto especial, aunque tengo una cuenta pendiente con Nueva Zelanda, ya que cuando estuve allí estaba lesionado y no pude hacer todo lo que me hubiera gustado.
Aun así prefiero no repetir demasiado y emprender el rumbo hacia lugares desconocidos.

Sé que tienes una aventura para inicios del 2014, ¿puede hacerse público?
Sí claro. Voy a volver a la Patagonia. El año pasado pasé allí 6 meses trabajando, por lo que no tuve mucho tiempo para remar en aguas bravas. Es un lugar con muchas posibilidades para el kayak y que está aún por explotar. Mi idea es ir allí junto a dos amigos y hacer una travesía de 600km comenzando en las montañas y terminando en el Océano Pacífico, una aventura que mezcla el kayak de aguas bravas, el kayak de mar y el trekking, en el que remaremos por lugares en los que nadie ha remado antes y descenderemos rápidos y cascadas nunca antes descendidas. Es un gran proyecto y me tiene muy ilusionado.

¿Qué opinas de los atletas, corredores de montaña, ciclistas, triatletas…?
¿Qué voy a opinar? Me fascinan y me siento muy vinculado a ellos. Al final yo me siento también un atleta, aunque de otra forma. Entreno todos los días para estar en forma y poder llevar mis retos adelante con garantías, y por supuesto, para intentar ganar las competiciones en las que compito.
No soy un deportista de larga distancia y no creo que nunca pueda serlo. Me alucina la capacidad que tenéis los corredores, triatletas, ciclistas... de entrenar horas y horas, repitiendo el mismo movimiento una y otra vez, solos. Es algo que me da mucha envidia, sobretodo porque exige una motivación y una fuerza de voluntad fuera de lo normal.
Yo tengo la suerte de que el kayak de aguas bravas es un deporte muy técnico, en el que la habilidad y la técnica pesa más que el físico, aunque, por supuesto, es clave para nosotros estar en buena forma física. A mí me suele tocar remar en agua parada, para hacer trabajo aeróbico y trabajar la palada... pero intento no hacerlo más de dos veces por semana, ya que si no me acaba comiendo la cabeza.

¿Cada uno con su locura verdad?
Eso es. Afortunadamente cada uno tenemos nuestra perlada y menos mal. Imagínate  que a todos nos gustara lo mismo... ¡Estarían los ríos llenos de gente! Déjate, déjate.

Como sabes este año, el 21 de junio participaré en la Swissman y me encantaría que vinieras como parte de mi equipo, ¿Qué me dices?
Que estás hecho un máquina (o un poco tarado... aun no lo tengo claro)  y que por supuesto que allí estaré. Intentaré cuadrar las fechas de mis viajes para poder estar ahí contigo y ya haremos nuestra hoguera particular de San Juan en algún monte Suizo.
Eso sí, ya puedo empezar a correr un pocos no quiero retrasarte en esos últimos 8 kilómetros que tengo que correr contigo. ¡Menuda presión!

Hablando de pruebas de resistencia, ¿hay algo parecido en el piragüismo?
Sí claro, imagino que sí. La verdad es que no estoy muy puesto en esas cosas, ya que todas las pruebas de resistencia en el kayak se hacen en agua parada y a mí dame agua parada para un rato pero no mucho más.

¿Nunca te lo has planteado?
Si se hiciera algo así en aguas bravas me apuntaba de cabeza. Es decir, pasarse 8 horas o más descendiendo un río de aguas bravas. Sería un sueño, pero creo que es inviable organizativamente, se te morirían unos cuantos en el camino.

Una vez hice un Raid de Montaña, de esos multiaventura, en Picos de Europa junto a dos amigos. La verdad que me encantó la experiencia. Fueron 14 horas de correr por el monte, BTT, kayak, patines en línea, espeleología... alucinante. Creo que me pasé una semana que no pude ni dar un paso. A eso creo que sí que me podría enganchar, me encantó la experiencia.

¿Estará Basque Indar Team de nuevo en la Dolomitenmann de 2014?
¡Por supuesto! Yo el año pasado no pude estar por lesión y este año espero poder volver y hacer un buen resultado. Es una carrera especial, que me exige estar más fuerte de lo que estoy acostumbrado y entrenar más específicamente para la carrera. Hace dos años fallé un poco durante la carrera y no hice el resultado que hubiera querido, por lo que tengo que volver a resarcirme. Además me encanta vivir esta experiencia con los amigos como tú de otras disciplinas, es algo especial. ¡Que se preparen los austríacos que este año no se libran de nosotros!

Por último, ¿qué pensante cuando apenas sin conocernos dormí abrazado a ti?
Que es lo que tiene ser irresistible. Tienes que lidiar con estas cosas... jeje.
Pero te lo agradezco, ¡Estaba a falta de cariño!

Eskerrik asko figura!
Zuri crack!



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